Este domingo me fui con el hermano de Mar a correr el XXI Cross de la Cuerda Larga. Son 28 Km con 3.142 m de desnivel acumulado; se sale desde Miraflores de la Sierra y se llega al Puerto de Navacerrada. Mi objetivo era terminar sin muchos problemas musculares (os recuerdo que mañana nos metemos 29 horas de avión para irnos a Nueva Zelanda), pero aún así ha sido muy duro. De lo que me he enterado a posteriori es que era puntuable para la Copa de España de Carreras por Montaña, lo cual significa que de los 350 corredores la mayoría eran auténticas cabras locas que andan todo el día compitiendo. ¡Vamos, que había un nivelón! Estoy muy contento, aunque fueron más de cinco horas de un auténtico rompe-piernas, con bastante sol (que no calor) y con muchas zonas técnicas en las que había que ir con mucho ojo para no torcerse un tobillo. Para que os hagáis una idea os dejo el perfil oficial de la carrera y algunas fotillos que hizo Mar.

Estas son las pintas que llevamos para correr... No es como para estar orgullosos, pero es funcional. No me extraña que a la llegada las novias no vengan a saludarnos hasta después de la ducha, cuando ya estamos vestidos de personas normales.

Algunos terminaron tan mal que tuvieron que ser evacuados en helicóptero o en ambulancia de montaña. Mar estaba de los nervios pensando que uno de los agraciados con el vuelo gratis era un servidor.
Y aquí os dejo otra foto del Cross del Telégrafo, que terminé mucho más fresco.
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